Tramites legales para alquilar un piso

¿Tienes un piso y estás pensando en alquilarlo? ¿Tienes dudas sobre los requisitos a cumplir para poder hacerlo?

Saca de tu cabeza las complicaciones y los miedos, porque en muchas ocasiones nos echa más para atrás el pensamiento que la realidad.

Los trámites legales para alquilar un piso no son cualquier cosa, pero una vez los conoces de forma ordenada te das cuenta que estás ante un trámite más, con las dificultades y facilidades que ello conlleva.

Pasos para alquilar un piso legalmente

Afrontar el alquiler de un piso no es diferente a otro tipo de operaciones comerciales como la compra de un coche. Es cierto que existe mucha lírica y mucha leyenda urbana en torno al alquiler de viviendas, pero más allá de ese respeto que impone alquilar un lugar para que otras personas vivan, la cosa no tiene mucho misterio.

Evidentemente, estamos ante una operación comercial y como tal, existirá un contrato de por medio. El contrato de alquiler va a ser la pieza central de toda la operación, ya que recogerá las cláusulas y condiciones y, ante cualquier problema o inconveniente, cualquiera de las partes deberá acudir a él.

tramites para alquilar mi casa

Sin embargo, antes de llegar al contrato de alquiler, existen toda una serie de pasos y cuestiones que debemos resolver.

La primera de todas ellas es decidir si queremos contar con la ayuda de una agencia o servicio profesional.

El mercado inmobiliario es desde siempre un mercado amplio y lleno de oportunidades, por lo que no es extraño que existan agencias o profesionales independientes capaces de gestionar el proceso y encargarse de todos los trámites.

Evidentemente esto nos costará una cuota, un pellizco sobre los beneficios que podamos obtener del alquiler del piso.

Y como en esta vida estamos gente de todo tipo, es posible que tu prefieras ahorrarte ese coste y gestionar el alquiler de la vivienda sin intermediarios de por medio.

Es cierto que tendrás que realizar algunas gestiones e invertir algo de tiempo, pero la buena noticia es que gracias a Internet vas a poder acelerar los trámites y contar con mucha información al respecto.

Requisitos para alquilar un piso

Existen una serie de documentos exigibles a todo contrato de alquiler de un piso. Tanto si confías la misión a una agencia, como si te encargas tú de todas las gestiones, debes velar por la existencia de estos documentos para que los trámites legales sean correctos y estén exentos de toda duda.

Estamos hablando de la cédula de habitabilidad, el certificado de eficiencia energética, el contrato de alquiler y la fianza.

Cédula de habitabilidad

Normalmente quien cuenta con un piso para alquilar, es porque ya vive en uno propio. Esto suele ser indicativo de que se conoce la cédula de habitabilidad, documento que acredita que la vivienda se encuentra en correcto estado (en temas de salubridad y solidez) para ser habitada.

Para otorgar la cédula de habitabilidad se tiene en cuenta el correcto estado de espacios como la cocina, el cuarto de baño o la superficie útil de la vivienda.

Efectivamente, para poder alquilar un piso, debe existir un mínimo espacio para que el/los inquilino/s hagan vida normal, del mismo modo que las condiciones de los elementos de la vivienda permitan realizar esa vida diaria.

Es posible que tu piso ya cuente con cédula de habitabilidad, pero deberás revisar que se encuentre en vigencia, ya que este documento suele contar con una validez en torno a los 15 años.

Certificado de eficiencia energética

Otro de los documentos indispensables y exigido por la legislación en vigor. El certificado de eficiencia energética se obtiene tras un estudio que determina la cantidad de CO2 que el piso emite a la atmósfera. Una vez realizado este estudio, nuestro piso obtiene una clasificación entre A (la mejor y otorgada a los pisos que menos CO2 emiten) y G (la peor).

Nuestra obligación como propietarios del inmueble es informar también de la letra/clasificación directamente en todos los anuncios del inmueble, aunque es cierto que no son pocos quienes obvian dar esta información (una decisión poco útil, pues la clasificación debe ser conocida por ambas partes antes de firmar el contrato)

La validez del certificado de eficiencia energética es de 10 años.

Contrato de alquiler

Es el documento legal que regirá el alquiler y que recogerá los derechos y obligaciones del arrendador y el arrendatario. Aunque existe cierta libertad a la hora de acordar muchas condiciones, el contrato debe estar redactado de acuerdo a la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Si hablamos de un piso que se alquila amueblado/equipado, también es recomendable incluir un inventario de los objetos que se encuentran en el inmueble al momento de entrar a vivir.

El contrato de alquiler deberá redactarse en varias copias y ser firmadas todas ellas por el propietario y el inquilino, depositando una de ellas (si es el caso) en el centro gestor que se encargue de regular el alquiler.

Fianza

Conocido por todos, este elemento suele venir indicado en el contrato de alquiler. Sin embargo, no son pocos quienes no cumplen con la reglamentación relativa a la fianza.

Entendemos por fianza una cantidad de dinero (generalmente de un montante equivalente a una mensualidad del alquiler) que se entrega al propietario y sirve como garantía ante cualquier inconveniente material que pueda producirse en el piso.

El primer error que cometen muchos propietarios es el de quedarse la cantidad de la fianza en su cuenta bancaria.

La ley estipula que la fianza debe ser ingresada en el organismo correspondiente (el nombre variará dependiendo de la Comunidad Autónoma) y desde el primer momento en que dé inicio el contrato de alquiler.

De este modo, es el propio organismo público quien se encarga de custodiar el dinero, que además sirve como indicativo de que el contrato sigue en vigor.

Una vez finalizado el alquiler y siempre que no existan desperfectos en la vivienda, el propietario estará obligado a restituir la fianza al inquilino en un periodo inferior a 30 días naturales tras la finalización del contrato.

De este modo el propietario puede solicitar también la restitución al organismo gestor, quien interpreta a su vez que el contrato de alquiler ha tocado a su fin.