Como alquilar un piso de forma segura

Con la complicada situación que afrontamos, tanto a nivel político como económico, parece normal que más de uno y más de una opten por modelos de vida diferentes al tradicional.

alquilar vivienda con seguridad

La inestabilidad presente en todos los ámbitos de la vida hace muy difícil la idea de adquirir una vivienda y cada vez son más quienes apuestan por la idea de alquilar un piso.

¿Ahora bien, como alquilar un piso de forma segura y evitar problemas derivados de nuestros inquilinos?

Pasos a seguir para alquilar un piso

Si bien el primer temor que suele afrontar un futuro arrendador es el derivado de un inquilino que no cumpla con las condiciones del contrato, lo cierto es que este elemento debería ser el último por el que nos deberíamos preocupar.

consejos para alquilar un piso

Esto no significa que no existan riesgos de esta parte de la ecuación, sino más bien que existen toda una serie de gestiones a realizar antes de poder empezarnos a preocupar por la idea de encontrar un arrendatario fiable.

Por muy obvio que parezca, cuando iniciamos las fases de alquilar un piso de forma segura, lo primero que debemos tener claro es que tenemos una vivienda que podemos alquilar.

Esto no significa solamente que dispongamos de la propiedad del piso, sino también que este se encuentra en correcto estado de habitabilidad, que cumple las condiciones marcadas por la ley para ser alquilado y que, actualmente, no cuenta con ninguna deuda o pago atrasado.

Todos los pasos anteriores pueden entenderse como una primera fase de preparación, la cual será completamente necesario llevar a cabo antes de poder dar otro paso en la tarea de alquilar el piso.

Una vez hayamos comprobado que lo anterior está en regla, llega el momento de definir qué tipo de alquiler queremos poner en práctica con la vivienda.

Normalmente, quien pone un piso en alquiler hoy día es porque pretende sacar un beneficio económico del mismo.

Aquí ya no entramos en discusiones sobre si la idea es ganar dinero o simplemente sacar un beneficio que permita hacer frente a los gastos generados por un inmueble vacío.

Sea como fuere, lo importante aquí es definir el tipo de alquiler que queremos poner en práctica.

A la hora de definir esta característica será esencial tener clara la disponibilidad del inmueble (¿Es un piso del que disponemos a tiempo completo o solo queremos alquilarlo durante unos meses al año?), nuestras intenciones y, sobre todo, la capacidad del mismo.

Y es que las posibilidades de que el negocio nos salga bien no son las mismas si hablamos de un piso en el centro urbano de una capital que si hablamos de un piso en primera línea de playa.

Las variables anteriores van a marcar el tipo de alquiler que podremos ofrecer y deberemos ser honestos, pues de la adaptación a las mismas dependerá en gran medida que podamos alquilar un piso de forma segura. En función de ellas, podremos definir lo siguiente:

Alquiler de vivienda habitual

Se trata de la fórmula más utilizada. El arrendador alquila el piso para que se convierta en la vivienda habitual del arrendatario. Los contratos relativos a este formato se rigen por la Ley de Arrendamientos Urbanos y cuentan con una duración mínima de 1 año y máxima de 3 años, siempre y cuando las partes no hayan pactado una cláusula que indique lo contrario al momento de redactar el contrato.

Alquiler de vivienda en temporada

También regulados por la Ley de Arrendamientos Urbanos (artículo 3). Los contratos de este tipo contemplan alquileres destinados a un uso diferente al de vivienda habitual (podemos poner de ejemplo los alquileres vacacionales o los pisos para estudiantes). Si bien las partes que establecen el contrato cuentan con libertad para redactar los términos que consideren oportuno, normalmente la fianza de estos contratos suele ser equivalente al alquiler de 2 meses.

Alquiler turístico

Un caso bastante diferente al de los dos anteriores y que ha experimentado un ‘boom’ tremendo de la mano del auge del turismo low cost. Entendemos como alquiler turístico todo aquel en el que la estancia de los inquilinos vaya a ser inferior a 31 días de duración. Este tipo de alquiler, considerado como actividad lucrativa a ojos de la Agencia Tributaria, no está regulado por una ley estatal, sino que cada comunidad autónoma cuenta con su propia regulación.

Alquilar piso sin inmobiliaria

Ahora que hemos repasado los pasos previos a alquilar un piso de forma segura, la siguiente incógnita a afrontar sería la de cómo poner el piso en el mercado.

alquilar un piso por cuenta propia

La alternativa más tradicional en esta etapa es la de confiar en una inmobiliaria, pero también suele ser la opción más costosa (las inmobiliarias cobran gastos de gestión) y no es necesariamente la opción más eficiente.

Internet también ha tenido un buen impacto en el sector inmobiliario, de forma que ya no solo no es necesario pasar por una agencia para alquilar nuestro piso, sino que confiar en métodos alternativos puede terminar resultando sinónimo de encontrar un inquilino de forma más temprana.

Las opciones a la hora de encontrar un arrendatario para nuestro piso pasan por anunciarnos en foros o grupos especializados, donde podremos colocar un anuncio y responder directamente las dudas o cuestiones de los interesados en él, o apostar por una plataforma especialmente dedicada al alquiler de pisos.

El mercado inmobiliario en la Red se ha especializado de tal manera que seleccionar la plataforma que mejor se ajuste a nuestra oferta será esencial.

Existen páginas de anuncios gratuitas, de pago, mixtas o incluso algunas en las que solo pagamos si alquilamos el piso. También las hay dirigidas a un público local y otras pensadas para el mercado internacional, que incluso ofrecen traducción para los casos en los que un chino (¿Por qué no?) se interese en nuestro piso.

La parte positiva de todas estas plataformas, además de la comodidad de poder activar y desactivar el anuncio de forma online, es que la mayoría de ellas cuentan con suficiente feedback (tanto de los inquilinos como de la propia plataforma) para estar tranquilos y saber que vamos a alquilar un piso de forma segura.