Como vender una vivienda sin inmobiliaria

Una mala experiencia pasada, falta de confianza o necesidad de ahorrarse las tasas son solo algunos ejemplos, pero existen muchas razones para vender una vivienda sin inmobiliaria de por medio.

Lo único que debes tener claro si pretendes vender un piso de particular a particular es que tendrás que afrontar bastante papeleo.

¿Quieres repasar todas las obligaciones? Pues a continuación recopilamos todo lo que debes conocer para evitar imprevistos y que el proceso de venta vaya como la seda.

¿Cuáles son los pasos a seguir para vender un piso entre particulares?

Para no abrumarnos, parece un buen consejo eso de dividir el proceso de venta de vivienda en varias fases.

Esas fases pueden verse como periodos cronológicos y, de ese modo, ayudarnos a centrarnos en un grupo de operaciones al mismo tiempo.

A la primera fase podemos titularla como ‘saber qué estamos vendiendo’, ya que la casa supone un bien por sí misma, pero también cuenta con una serie de características asociadas que pueden añadirle (o restarle) valor.

Por ejemplo, la localización geográfica de la vivienda va a ser un factor crucial a la hora de determinar el precio de venta de la misma.

También va a influir el tipo de comercios de los que disponga en sus alrededores y, finalmente, si la casa se encuentra cercana a algún centro educativo o centro financiero, laboral, … también puede suponer un impacto en el precio del inmueble.

La situación social también va a jugar un papel importante.

¿Cómo es el barrio? o ¿qué tipo de vecinos y estilo de vida ofrece? Son algunas de las preguntas que te pueden ayudar a resolver este apartado.

En última instancia, es muy recomendable que eches un ojo al mercado inmobiliario de tu zona, pues es posible que encuentres en él viviendas similares a la que tú planeas vender y ello te permitirá conocer el precio de venta que se está ofreciendo.

No es necesario que des con un piso de características idénticas al tuyo, pues simplemente por comparación con el resto, podrás establecer en qué rango se situaría tu vivienda y cuál podría ser un precio competitivo o adecuado para el mercado.

Pero dicho todo esto, no estás obligado a establecer el precio o las condiciones en función de ello.

Lo que hemos mencionado solo sirve para entender qué bien tienes entre las manos y cuáles son tus posibilidades.

El precio final de venta lo debes establecer pensando en tu urgencia o las ganas que tengas de venderlo.

Documentos necesarios para vender un piso

Cumplidos los pasos del punto anterior, llegará un momento en el que tu piso encontrará un comprador.

Es entonces cuando toca verdaderamente ponerse manos a la obra y preparar todos los documentos necesarios para la venta:

  • Identificación legal: Requisito fundamental para (casi) cualquier trámite en España. Disponer de DNI o equivalente y que esté en regla.
  • Título de propiedad: Es el documento que re acredita como propietario del inmueble
  • Nota Simple Registral: Documento donde encontrarás datos sobre finca registral, titular del inmueble, las cargas que tenga (si está sujeta a una hipoteca o no) y las limitaciones del mismo. Se solicita en el Registro correspondiente a tu piso.
  • Certificado de deuda pendiente: Documento que sirve para demostrar que la casa está libre de deudas, pero que también puede servir como justificante en el caso de que el comprador decida hacerse cargo de una hipoteca pendiente o similares.
  • Cédula de habitabilidad: Permite corroborar que la vivienda es apta para la vida.
  • Gastos y recibos relativos a la vivienda: Concretamente los gastos de comunidad, IBI y recibos de los suministros del piso (luz, agua, gas, …). Serán necesarios también para atestiguar que no hay deudas pendientes, al mismo tiempo que podrán usarse para hacer el cambio de titularidad.
  • Certificado energético: Se encarga de medir el nivel de C02 en relación con las dimensiones de la vivienda. Está determinado por letras de la A (menor consumo) a la G (menor eficiencia). No disponer de este documento puede acarrear una multa de entre 300 y 6.000 euros.
  • Calificación urbanística: Documento que acredita (o no) la posibilidad de hacer reformas en la vivienda.
  • Certificado de inspección técnica del edificio (ITE): Obligatorio para edificios de más de 45 años de antigüedad.

Un arquitecto o aparejador deberá ir a tu casa a verificar que está en perfecto estado y, en el caso en el que haya deficiencias, las pondrá en conocimiento al ayuntamiento y a la propiedad.

Contrato de venta de un piso

La última fase para vender una vivienda sin inmobiliaria consiste en la redacción del contrato.

Lo más recomendable, frecuente y seguro en este punto es optar por un contrato de arras.

En el contrato de arras se establece que el comprador entrega una cierta cantidad de dinero al vendedor y, al mismo tiempo, se compromete a pagar el resto del precio en unas condiciones de tiempo fijadas por el contrato.

De parte del vendedor, este contrato de arras nos obliga a no vender la vivienda a otro comprador durante el periodo de tiempo en el que el comprador aporta el dinero y condiciones de venta.

En última instancia, si todos los pasos anteriores se han cumplido debidamente, nos tocará proceder a la escritura pública ante notario del inmueble.

La escritura pública ante notario es lo que más garantías dará para la venta, pues certifica tanto la propiedad del piso como las condiciones del mismo, de forma que cualquier información falsa que se haya incluido en esta escritura pública podrá ser considerada como delito penal.

El comprador de la vivienda deberá proceder luego al pago del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, pero esta gestión ya depende de él.

Llegados a este punto tu ya habrás completado la venta de tu vivienda sin inmobiliaria, habiendo respetado escrupulosamente todos los requisitos y, además de disfrutar de esa sensación de realización personal, también podrás proceder a disfrutar del dinero de la venta como mejor te parezca.

Y es que, si has renunciado a los recuerdos y sensaciones que da un hogar, nada mejor que empezar a crear otros nuevos.